
Una vez efectuados todos los cálculos que afectan a tu proyecto de empresa, tenemos que resumir todo la información en una posible decisión: ¿llevarías a cabo tu proyecto de empresa?.
La respuesta a este interrogante no es sencilla, aún en las mejores condiciones. Como sabemos, on muchos los factores que determinan la rentabilidad de un negocio. En nuestro caso vamos a elaborar un informe teniendo en cuenta las distintas opciones que se pueden presentar, pero teniendo en cuenta los tres ambientes o escenarios:
- El más probable.
- El optimista.
- El pesimista.
Todo lo contrario sucede con la decisión del promotor. Con independencia de las resultados aportados por cada escenario, el promotor decide si, teniendo en cuenta sus circunstancias personales, llevaría a cabo o no el proyecto.
Puede ocurrir que según los datos analizados un proyecto sea a priori rentable y que el promotor no decida llevarlo a cabo, bien por no asumir riesgos, o por no contar con financiación suficiente.
De igual forma podría ocurrir que un proyecto que plantea dudas por su viabilidad impulsara a su promotor a llevarlo a cabo, bien porque sea capaz de asumir mayores riesgos o porque cuente con financiación para poder llevarlo a cabo.
Y tú, ¿qué harías?